China acaba de marcar un hito regulatorio global con la aprobación de NEO, el primer Brain-Computer Interface (BCI) del mundo autorizado para uso comercial fuera de ensayos clínicos. Desarrollado por Neuracle Medical Technology, este dispositivo está diseñado específicamente para pacientes de entre 18 y 60 años con tetraplejia derivada de lesiones en la médula espinal cervical. ¿Y Neuralink? NEO utiliza una técnica mínimamente invasiva: los electrodos se sitúan en el espacio epidural, evitando penetrar el tejido cerebral (cosa que te conté en el episodio 213🤦🏻🧠😱🙅🏻♂️📞🌋). Esto reduce drásticamente el riesgo de inflamación y cicatrización neuronal, garantizando una mayor estabilidad de la señal a largo plazo. El sistema decodifica las intenciones motoras y las traduce en comandos para un guante robótico suave, permitiendo a los pacientes recuperar funciones básicas como agarrar objetos o alimentarse de forma autónoma. ¿Es Chino, es seguro? Esta movida no es aislada; responde al nuevo plan quinquenal (2026-2030) del gobierno chino, que cataloga a las BCIs como una “industria del futuro”. La aprobación acelera la competencia técnica, enfocándose ahora en algoritmos de IA integrados directamente en el chip para procesar la actividad neuronal con latencia cero.
Cuando publicamos sobre NEO la primera vez, fue en Julio de 2025. Y en menos de un año dieron avances totalmente significativos.
El virtual AI assistant que toma control de tu computadora para hacer cosas por vos. Ya hablamos del fichaje y de qué signifca OpenClaw en episodio 123. Pero en China pegó fuerte y ahora desató una cottage industry de coders chinos que se están llenando de plata ayudando a los non-technical people a buildear sus propios asistentes. Hay eventos de OpenClaw en Shenzhen, donde asisten más de 500 personas. Reuniones informales y auto-organizadas que cuentan con influencers, personas destacadas y, en ocasiones, VC’s como ponentes. El evento más multitudinario fue el 7 de marzo con más de 1000 personas, a cupo lleno. Chinos sobran. ¿La posta? Lo que empezó como un repo de nicho se convirtió en una movida masiva de hustlers que monetizan la complejidad técnica. ¿Traducción? Si el software es gratis, el negocio está en explicarle al resto cómo no romper nada.
Descubrieron que los chips M1 —y posteriores— cuentan con un acelerómetro. Eso llevó a que un desarrollador creara un programa que permite darle nalgaditas / golpes a la compu, ¡y que reaccione!. Tiene sonidos sexies, de varón y mujer, como también sonido de Halo (video juego). Lo más loco es que también se puede saber el ángulo de cierre de la pantalla, con lo cual también se puede poner un sonido de puerta oxidada cerrandose mientras cerras la pantalla. Podés ver el repositorio acá. En breves lo correré en mi máquina y te cuento como me fue.
Ahora podemos tener videos en full-full 3D (o mejor dicho, realidad recreada), pero con la nueva dimensión del tiempo, lo que sería 4D. Saltaron su gran barrera, la cantidad de información que requiere tener ese nivel de detalle de un solo frame de toda esta información. Lo que hicieron fue tomarle prestado el algoritmo a los videos, reduciendo a quedarse con los splats que solo cambian frame a frame. De todos modos siguen siendo bastante pesados, pero la gran ganancia es que podemos recrear el 100% de una escena, desde cualquier ángulo y cercanía, sin tener que recurrir a GPU. Acá explican toda la tendencia y la técnica.
Para saber lo que es el Gaussian-splat entrá a este epidosio:
¡Un hito en la ciencia de materiales! Desarrollaron un recubrimiento de nanotubos de carbono alineados verticalmente (VACNTs) que alcanza una absortancia —abosorción de radiación— del 99.9% en la banda de 0.1 a 10 THz. ¿Lo relevante? Control de la impedancia electromagnética: mediante un diseño de baja densidad y porosidad controlada, consiguieron que el índice de refracción del material coincida casi perfectamente con el del aire, minimizando la reflexión por desajuste de impedancia en la interfaz. ¡¿Lo qué?! Físicamente, esto se traduce en un photon trapping como lo hace el Vantablack (esa nanopintura super negra), convirtiendolo en energía térmica sin rebotar. Este avance es crítico para el desarrollo de bolómetros de alta sensibilidad y la próxima generación de comunicaciones 6G, donde el ruido térmico y la interferencia en frecuencias THz son los principales cuellos de botella para la integridad de la señal.
Cuando iba redactando esto me di cuenta que se necesita una gran explicación sobre esta nueva tecnología, por el momento, teórica. Para entender por qué el 6G está encontrando tantas trabas, hay que mirar el espectro de frecuencias Terahertz (THz), que es donde esta tecnología pretende operar para lograr velocidades de 1 Terabit por segundo. El problema no es solo de potencia, sino de física fundamental:
El “Muro” de la Atenuación: A diferencia del 4G o 5G, las ondas THz son extremadamente cortas y sensibles. Cualquier cosa —desde el vapor de agua en la atmósfera hasta una pared o incluso tu mano— bloquea la señal. Básicamente, la señal no “dobla” ni atraviesa obstáculos, lo que requiere una densidad de antenas masiva.
Backscattering e Interferencia Térmica: En estas frecuencias tan altas, casi cualquier superficie actúa como un espejo imperfecto que rebota la señal en todas direcciones (backscattering). Esto genera un ruido electromagnético que ensucia la transmisión. Por eso es tan importante el avance en materiales como los nanotubos de carbono que mencionamos antes: necesitamos recubrimientos que “traguen” la radiación sobrante para que las antenas no se saturen con sus propios ecos.
Desajuste de Impedancia: Los componentes electrónicos actuales sufren para procesar señales THz porque hay una pérdida de energía brutal en la interfaz entre el aire y los sensores. Si no lográs que la impedancia coincida perfectamente, la señal rebota en el receptor en lugar de entrar, lo que destruye la eficiencia energética del dispositivo.
Hardware al Límite: Todavía no tenemos chips comerciales que puedan manejar la disipación de calor que genera procesar tal volumen de datos en frecuencias tan altas. Estamos operando en lo que se conoce como el “THz Gap”, una zona del espectro donde los componentes electrónicos son demasiado lentos y los ópticos demasiado grandes.
Resumen: el 6G no es solo “un 5G más rápido”; es un cambio de paradigma donde tenemos que manipular la materia a nivel nanométrico para que la señal no se pierda en el ruido ambiental.
Meta acaba de clavarle los frenos al rollout de Avocado, su nuevo AI model, y el mercado está que arde. Después de quemar miles de millones en talento, data centers e infraestructura, solo para pelearle el trono a OpenAI. Este delay levanta sospechas sobre si realmente están logrando el value que prometieron por semejante inversión. ¿Cuál es el cuello de botella? La interna es pesada: por un lado, tienen la potencia de fuego con sus data centers, pero por otro, luchan por encontrar un modelo de monetización que justifique el gasto operativo masivo frente a competidores como OpenAI o Google. En el ambiente ya se habla de una crisis de identidad estratégica: Meta tiene los mejores fierros, pero todavía no tiene el "producto estrella" que rompa el mercado. La apuesta por el Open Source (como Llama) les dio prestigio, pero Avocado es el intento de dar el salto definitivo al podio pago y la ejecución está fallando.
Relevante Playlist: toda la música que publicamos en un solo lugar. ACA.👇
Todas las semanas sumamos las recomendaciones a la Playlist de Relevante, click acá.
Este dato ultra nerd te permite saber si vas a colisionar con objeto en movimiento. En pocas palabras: si vos y el objeto van a velocidades constantes, y el objeto con el que vas a impactar “se mantiene estático” respecto de tu vista —nunca cambia el ángulo—, como si viniera en linea recta, es porque el choque es inminente. https://www.instagram.com/p/DWBp-hJAaly/